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Lección 45 Noviembre 05 de 2023

  • Admin
  • 31 oct 2023
  • 13 Min. de lectura

“La Primera Plaga”

MATERIAL BÍBLICO

1. Lecturas Diarias

Lunes: Volvió sus aguas en sangre. Salmo 105.27-29

Martes: No pudieron beber de sus ríos. Salmo 78.43-44

Miércoles: Que no haya plaga en Israel. Números 8.16-19

Jueves: La Segunda Trompeta. Apocalipsis 8.8-9.

Viernes: No os maravilléis Satanás se transforma en ángel. 2 Corintios 11.13-15

Sábado: Una muy grande plaga. Números 11.30-35


2. Lectura Devocional:

San Juan 2.1-11

PASAJE IMPRESO:

Éxodo 7.14-25

14 Entonces Jehová dijo a Moisés: El corazón de Faraón está agravado, que no quiere dejar ir al pueblo.

15 Ve por la mañana a Faraón, he aquí que él sale a las aguas; y tú ponte a la orilla del río delante de él, y toma en tu mano la vara que se volvió culebra,

16 Y dile: Jehová el Dios de los Hebreos me ha enviado a ti, diciendo: Deja ir a mi pueblo, para que me sirvan en el desierto; y he aquí que hasta ahora no has querido oír.

17 Así ha dicho Jehová: En esto conocerás que yo soy Jehová: he aquí, yo heriré con la vara que tengo en mi mano el agua que está en el río, y se convertirá en sangre:

18 Y los peces que hay en el río morirán, y hederá el río, y tendrán asco los egipcios de beber el agua del río.

19 Y Jehová dijo a Moisés: Di á Aarón: Toma tu vara, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre sus arroyos y sobre sus estanques, y sobre todos sus depósitos de aguas, para que se conviertan en sangre, y haya sangre por toda la región de Egipto, así en los vasos de madera como en los de piedra.

20 Y Moisés y Aarón hicieron como Jehová lo mandó; y alzando la vara hirió las aguas que había en el río, en presencia de Faraón y de sus siervos; y todas las aguas que había en el río se convirtieron en sangre.

21 Asimismo los peces que había en el río murieron; y el río se corrompió, que los egipcios no podían beber de él: y hubo sangre por toda la tierra de Egipto.

22 Y los encantadores de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos: y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho.

23 Y tornando Faraón volvióse a su casa, y no puso su corazón aun en esto.

24 Y en todo Egipto hicieron pozos alrededor del río para beber, porque no podían beber de las aguas del río.

25 Y cumpliéronse siete días después que Jehová hirió el río.


COMENTARIO BÍBLICO

7.14-18 Entonces Jehová dijo a Moisés:

“La primera plaga, como todas las plagas vino porque Faraón endureció su corazón en contra de Dios y de Su pueblo. En misericordia, Dios advirtió a Faraón, pero Faraón desecho la advertencia. En esto conocerás que yo soy Jehová: Si Faraón en realidad hubiera reconocido y honrado al Dios de Israel, hubiera liberado a los hijos de Israel. Faraón pecó en contra de Israel debido a que él pecó en contra de Jehová. Era una plaga justa, enviada con justicia sobre los egipcios, porque el Nilo, el río de Egipto, era su ídolo. Esa criatura que idolatramos es lo que Dios nos quita justamente o hace que nos sea amarga. Habían manchado el río con la sangre de los niños de hebreos y, ahora, Dios había convertido el río en sangre.”

7.19-21 Y Jehová dijo a Moisés: Di á Aarón:…

“Era una plaga significativa; Egipto dependía mucho de su río (Zac.14.18); de modo que el atacar el río, para ellos era una advertencia de la destrucción de toda la producción de su país. El amor de Cristo a sus discípulos cambia todas sus misericordias comunes en bendiciones espirituales; la ira de Dios contra sus enemigos convierte en maldición y miseria para ellos las ventajas más apreciadas. Aarón tiene que convocar la plaga golpeando el río con su vara. Fue hecho a la vista del Faraón y sus ayudantes, pues los verdaderos milagros de Dios no se realizan como los prodigios mentirosos de Satanás; la verdad no se esconde en los rincones.”

7.22-25 Y los encantadores de Egipto hicieron lo mismo

“Nótese qué mala obra hace el pecado. Si las cosas que han sido nuestra consolación resultan ser nuestra cruz, es gracias a nosotros mismos. El pecado es lo que convierte nuestras aguas en sangre. La plaga duró siete días; y en todo ese tiempo el orgulloso corazón de Faraón no le dejó desear que Moisés orara para eliminar la plaga. Así los hipócritas de corazón acumulan ira sobre sí. No es de asombrarse que la ira de Dios no se haya apaciguado, sino que su mano aún siga extendida.”


TEXTO ÁUREO:

Éxodo 7.17

Así ha dicho Jehová: En esto conocerás que yo soy Jehová: he aquí, yo heriré con la vara que tengo en mi mano el agua que está en el río, y se convertirá en sangre:


LUCES DEL TEXTO ÁUREO

He aquí la primera de las diez plagas. Conversión de las aguas en sangre. Fue una plaga espantosa. La vista de tan vastos torrentes de sangre no podría sino inspirar horror. Nada es más común que el agua; tan sabia y tan bondadosamente la providencia ha ordenado que lo que es tan necesario y útil para el bienestar de la vida humana, sea barato y esté disponible casi en todo lugar; sin embargo, ahora los egipcios tenían que bebe sangre o morir de sed. Egipto era una tierra agradable, pero los peces muertos y la sangre deben haberla puesto muy desagradable. Era una plaga justa, enviada con justicia sobre los egipcios, porque el Nilo, el río de Egipto, era su ídolo. Esa criatura que idolatraban es lo que Dios nos quita justamente o hace que nos sea amarga. Habían manchado el río con la sangre de los niños de hebreos, y ahora, Dios había convertido el río en sangre. Nunca habían tenido sed de sangre, pero tarde o temprano se hartaron. Era una plaga significativa; Egipto dependía mucho de sus ríos (Zacarías 14.18); de modo que el atacar el río para ellos era una advertencia de la destrucción de toda la producción de su país. El amor de Cristo a sus discípulos cambia todas sus misericordias comunes en bendiciones espirituales; la ira de Dios contra sus enemigos convierte en maldición y miseria para ellos las ventajas más apreciables. La plaga duró 7 días y en todo ese tiempo el orgulloso corazón de faraón no le dejó desear que Moisés orara para eliminar la plaga. Así los hipócritas de corazón acumulan ira para sí. No es de asombrarse que la ira de Dios no se haya apaciguado, sino que su mano aún siga extendida.


PREPARACIÓN DE LA LECCIÓN

Tiempo:

Escrito entre 1445-1405 a.C. Acontecimientos 1491 a.C.

Lugar:

De composición, en el desierto del Sinaí y las llanuras de Moab, Suceso: en Egipto



Diccionario Bíblico

Plaga

Daño o desgracia que afecta a gran parte de una población y que causa un perjuicio grave.

Nilo

ara los egipcios El Nilo es considerado como un dios de quien depende la vida; en una de las estrofas del himno al Nilo se dice lo siguiente: “Señor de los peces, que trae a las aves migratorias, sin que una sola migre fuera de temporada, Si no llegas, entonces la respiración se obstruye, todos los hombres quedan en la miseria. Escasean las ofrendas de los dioses y millones de hombres perecen. Tú que traes alimentos, que eres rico en víveres, creador de lo bueno, prestigioso Señor lleno de gracia cuando vienes, y proporcionas animales para el sacrificio a cada dios. El cielo y la tierra dependen de él”. Como podemos ver lo consideraban una deidad y ahora el Dios verdadero hace que su “dios” sea una fuente de muerte y hedor.


Verdad Central.

A la dureza del corazón de Faraón, Dios ordena que Moisés se presente a la hora que Faraón estaba a la ribera del río y Moisés vuelve a decir a Faraón, Jehová Dios de los hebreos me manda a decirte, deja ir a mi pueblo. Aarón, bajo las órdenes de Dios, le dice que hiera las aguas con su vara, y las aguas se convierten en sangre. Faraón se esfuerza por hacer frente al milagro, porque ha resuelto no humillarse y manda venir a los magos quienes tratan de imitar lo cual esto sirvió de pretexto a Faraón y endurecer su corazón a pesar de que esta plaga duró siete días.


Doctrina de la Lección.

Moisés, por mandato divino, hizo que Aarón extendiera su vara sobre las aguas de Egipto para que se convirtieran en sangre: los peces murieron, el río adquirió mal olor, las aguas se tornaron insalubres (Éx.7.19-21). El caudal que antes daba vida ahora era torrente de muerte. Aunque los encantadores de Egipto imitaron esta señal hecha por Moisés, nada pudieron hacer para revertir la plaga. El poder del Dios de Israel se impuso ante la impotencia de los dioses egipcios, pero el corazón de Faraón se endureció más.


BOSQUEJO: “La Primera Plaga”

Propósito:

Enseñar que los hombres poderosos e incrédulos se niegan a aceptar el poder de Dios, porque su corazón está lleno de pecado y que únicamente los que han sido lavados con la preciosa sangre de Cristo oyen la voz de Dios y obedecen.

Enseñanza Toral:

Las plagas desempeñaron un papel importante como medio secundario en la preparación de la nación del pueblo de Israel para su liberación y para que todo el mundo conozca al Dios Único, Vivo y Verdadero que es Supremo, Soberano (7.5, 9.6). Él es incomparablemente más poderoso que los dioses de Egipto y del mundo entero, derrotó las deidades egipcias y castigó a los egipcios por oprimir al pueblo de Israel, efectuaron la liberación de Israel y los preparó para conducirse en obediencia y fe”.

Introducción:

Los egipcios rendían culto a las fuerzas de la naturaleza tales como, el río, el sol, la luna, la tierra, el toro, y muchos otros animales. Las plagas dejarán a las deidades egipcias en evidencia de ser impotentes ante el Señor Jehová, sin poder proteger a los egipcios ni advertir a favor de nadie. Dios cumplirá sus promesas de redención dadas a Abraham, Isaac y Jacob, y se revelará al mundo olvidado de él y encontró en faraón ocasión e instrumento para iniciarlo. La orden que el Señor hizo a Faraón fue razonable “deja ir a mi pueblo a celebrarme fiesta en el desierto” (Gn.5.2). Ante la necedad y dureza del corazón del rey, el Señor tomó medidas más severas y mandó diez plagas, en respuesta a su pregunta arrogante. Los faraones eran vistos como hijos Ra, el dios solar de Egipto, de modo que se faraón se consideraba dios Entre la primera y la última plaga, duró casi un año. He aquí la primera plaga, “Las aguas convertidas en sangre”.


I. Por la Dureza del Corazón de Faraón, vv. 14-18

a) Rehusó liberar al Pueblo de Dios. El corazón necio de faraón se endureció como el acero, consideró al Señor, como un nuevo dios de los muchos que había, y no se humilló ante el desconocido Dios de los miserables esclavos suyos. Dios con juicios terribles le abrirá los ojos, despejará su entendimiento para conocer y reconocer que Él es Dios Vivo y Autor de Vida, Él es más que el nombre de un nuevo dios. Dios endurece el corazón de aquellos que practican la maldad de manera habitual, reiterada y se resisten a la verdad (Ro.1.21-25, 2ª Ts.2.11).

b) Se le intimó la primera plaga. La resistencia de Faraón más que permisiva, era cosa necesaria al plan de Dios. Ante la obstinación y terquedad del rey, y de no atender el requerimiento divino (v.16) el Soberano, mandó a Moisés salir a encontrarse con faraón por la mañana, cuando este salía a las aguas, a tributar culto matutino, al río Nilo, divinidad tutelar del país. El sitio fue bien elegido. Allí en presencia de su dios (el río) que se veía como principal benefactor de Egipto, le hizo saber que el Dios de Israel iba a herir al dios suyo (Api, dios de las inundaciones del Nilo) y tornar sus aguas en sangre, de bendición a maldición, y se le dijo: en esto conocerás que yo soy Jehová” (v.17). De modo que los egipcios tendrían asco de beber las aguas del río Nilo. Cuán importante es escuchar y atender la voz de Dios, conocer al Señor y servirle.

c) Se dio por ofendido. Faraón al ver interrumpido intempestivamente su baño y su culto, se dio por ofendido. Es claro que el mensaje divino, no hizo efecto en su altivo espíritu, aun cuando la plaga anunciada y juicio de Dios tuvo efecto inmediatamente. Allí mismo en forma abierta comenzó la contienda entre el poderoso rey y el Dios Soberano y Todopoderoso, Rey de Reyes y Señor de Señores. “Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes” (Stg.4.6b).


II. Las Aguas Convertidas en Sangre, vv. 19-21

a) El río Nilo. En la religión de Egipto se rendía culto a la naturaleza, era un culto muy extenso. El sol y el Nilo eran las principales fuentes de la vida del país y ocupaban el lugar céntrico de ese culto. El gran río de Egipto, era el ídolo de los egipcios, lo adoraban ciegamente, ellos y su tierra recibía de él tantos beneficios, que le servían y le adoraban más que a Dios, el Creador del Nilo. Dios hizo los cielos y la tierra y todas cosas que en ellos hay, visibles e invisibles, incluyendo los mares, los ríos, todo fue creado por él y para él (Col.1.16). Únicamente Dios es digno de adoración (Sal.96.4-5).

b) Ante la orden de Dios a Moisés. Sin más tardanza Dios mandó a Moisés poner por obra la amenaza desatendida. A la vista de Faraón y de sus siervos- príncipes, Aarón con su vara, por orden de Moisés, hirió las aguas sobre los ríos, sobre los arroyos y sobre los depósitos de agua convirtiéndolas en sangre, por toda la tierra de Egipto. En consecuencia, los peces que habitaban en el río, murieron, produciendo grande e insoportable pestilencia. No hubo lugar para pensar que se trataba de una casualidad o fenómeno natural, sino que fue hecho por el poder milagroso del Dios de los Hebreos. El Señor no hará nada, sin que antes lo revele, él no desea que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento (Amós 3.7; 2ª P.3.9).

c) Propósito de la plaga. No fue para matar a los egipcios de sed, sino manifestar que el Dios de los esclavizados israelitas tenía soberana potestad sobre esa divinidad de Egipto (Api). El cambio de las aguas en sangre del gran río, hizo apestar sus aguas, y mató sus peces; este dios egipcio quedó derrotado por el Señor, a los pies de los dos profetas de Jehová.


III. Fue Imitada por los Encantadores, vv. 22-25

a) Por orden del faraón. A pesar del asombro del rey de la omnipotencia divina, no se dio por vencido, porque había resuelto en su corazón no humillarse. Ordenó venir a los magos para que hicieran lo mismo, convirtiendo las aguas en sangre. Los magos con sus encantamientos lograron hacer que las aguas se volvieran sangre, de manera que el rey egipcio no les dio importancia a las exigencias de Moisés y Aarón, y se retiró a su casa airado por lo ocurrido en ese día. El conflicto en Egipto, fue entre Jehová por un lado entre Dios y los dioses de Egipto, que representaban los poderes de las tinieblas. El diablo es el autor de la idolatría en todas sus formas. La lucha entre Dios y el diablo es muy notorio, obrando éste por medio de Faraón y de sus huestes y Dios por medio de Moisés. El cristiano diariamente enfrenta luchas no contra sangre carne sino contra principados y potestades. Vistámonos de toda la armadura de Dios (Ef.6.12-13).

b) Los egipcios en busca de agua. El pueblo de Egipto ante la falta del vital líquido, cavaron pozos alrededor del río para obtener agua para beber y vivir (v.24) pues conforme a la palabra del Señor y obediencia de Moisés y Aarón, todos los arroyos y pozos estaban contaminados con sangre. Ante tantos esfuerzos, existe la posibilidad de que hayan encontrado agua, mostrando Dios así su misericordia en medio de su ira, a fin de que no padecieran severamente por la obstinación de su rey. “Dios es lento para la ira, y grande en misericordia (Sal.103.8-10).

c) Fin de la primera plaga. A la luz de las Escrituras, la plaga duró siete días. Durante estos días el altivo y obstinado rey, se mostró indiferente al sufrimiento de su pueblo. Su arrogancia no le permitía ver que él era el causante del padecimiento de sus súbditos. Finalmente, Dios en su gracia volvió las aguas a su normalidad, y por el momento cesaron las preocupaciones.

Conclusión:

El poder de Dios es único, si, por su poder él transformó las aguas en sangre, Jesucristo transformó el agua en vino, y cambió la vida de Nicodemo, Él también puede cambiar el corazón endurecido por el pecado. Si hoy escucha la voz de Dios, no endurezca su corazón (Sal.95.7-8).


CATECISMO MAYOR

Pregunta 149

¿Puede algún hombre guardar perfectamente los mandamientos de Dios?

Ningún hombre es capaz, ni por sí mismo,[1] ni por alguna gracia recibida en esta vida, de guardar perfectamente los mandamientos de Dios;[2] sino que diariamente los quebranta en pensamiento,[3] palabra y obra.[4]

[1] Stg.3. 2; Job. 15.14; Jn.15. 5; Ro.8.3; [2] Ec.7.20; 1 R. 8.46; 1 Jn.1.8, 10; Gá.5.17; Ro. 7. 18,19; [3] Gn.6.5; 8. 21; Stg.1.14; [4] Sal.19.12; Ro. 3.9, 19; Stg.3.2-13.


APLICACIÓN DE LA LECCION

ANÁLISIS SINTÉTICO | “La Primera Plaga” Éxodo 7.14-25

1. La terquedad de Faraón

2. El encuentro de Moisés con Faraón sería en la ribera del río Nilo

3. Moisés le advierte a Faraón de las consecuencias de la primera plaga

4. Las aguas se convierten en sangre

5. Los encantadores imitaron la primera plaga, pero no la sanaron


Cuestionario

1. ¿Qué representaba el río Nilo para los egipcios?

2. ¿Cuáles serían las consecuencias de la primera plaga?

3. ¿Qué hicieron los encantadores?

4. ¿Qué hizo Faraón después de la primera plaga?

5. ¿Qué hicieron los egipcios para beber agua?


Enseñanzas Prácticas

1. Los siervos de Dios han sido comisionados para llevar el mensaje divino aun a los hombres más hostiles. Por otra parte, antes que el Señor traiga un juicio sobre los pecadores, siempre les advierte del mismo, como lo hizo con Faraón.

2. Los hombres tercos y soberbios como Faraón endurecen sus corazones, sin importarles el dolor que por su necedad sufren sus súbditos. Que Dios bendiga y sostenga a sus mensajeros para cumplir la misión que han recibido.


ILUSTRACIÓN. Juicio contra los dioses del Nilo

La Biblia dice que los juicios que Dios envió a través de las diez plagas fueron también juicios contra todos los dioses de Egipto (Éx.12.12 b). La primera plaga fue dirigida contra el río Nilo, vida y corazón de Egipto. Esta nación era un desierto, y su economía y sustento dependían de este río. Sus aguas irrigaban las cosechas, y sus campos dependían del fértil lodo que depositaban en el suelo sus crecidas. El Nilo era también la principal “carretera” del país, ya que gran parte de sus negocios e intercambio comercial estaban supeditados a él. Por esta razón, los egipcios adoraban a varios dioses que, según ellos, cuidaban del Nilo. El gran dios Jnum, que generalmente era representado como un varón con cabeza de carnero, era considerado el dador y guardián del río Nilo. Otro dios, Hapi, o espíritu del Nilo, era responsable de las crecidas del río que traían consigo miles de toneladas de limo fértil para abonar el suelo año tras año. También era venerado como el dios de los peces, las aves y los pantanos, razón por la cual a menudo se le representaba con juncos sobre su cabeza. Otros dioses vinculados a las inundaciones eran Sopdet y Satet. Uno de los grandes dioses de la trinidad egipcia era Osiris, dios del mundo subterráneo. Los egipcios consideraban el río Nilo como su torrente sanguíneo, ¡y ahora literalmente estaba como sangre! Con este juicio nuestro Dios manifestó su Omnipotencia sobre todas las cosas, pues Él es el dueño de todo lo que existe; además, siempre obra para el bien de su pueblo escogido.




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