Lección 38 Septiembre 17 de 2023
- Admin
- 6 sept 2023
- 15 Min. de lectura
“Dios Llama a Moisés”
MATERIAL BÍBLICO
1. Lecturas Diarias
Domingo: Detrás de la majada te tomé. 2 Samuel 7.6-17
Lunes: Jehová llamó a Samuel. 1 Samuel 3.1-21
Martes: Dios me llamó desde el vientre de mi madre. Isaías 49.1-8
Miércoles: Jesús llama a Pedro y Andrés. San Mateo 4.18-20
Jueves: Jesús llama a los hijos de Zebedeo. San Mateo 4.21-22
Viernes: Jesús llama a Leví. San Mateo 9:9-10; comparar con San Lucas 5.27-32
Sábado: Jesús llamó a los que él quiso. Marcos 3:13-19.
2. Lectura Devocional:
Hechos 7.34-36
PASAJE IMPRESO:
Éxodo 3.7-22
7 Y dijo Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues tengo conocidas sus angustias:
8 Y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra á una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del Cananeo, del Hetheo, del Amorrheo, del Pherezeo, del Heveo, y del Jebuseo.
9 El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los Egipcios los oprimen.
10 Ven por tanto ahora, y enviarte he á Faraón, para que saques a mi pueblo, los hijos de Israel, de Egipto.
11 Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo, para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?
12 Y él le respondió: Ve, porque yo seré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: luego que hubieres sacado este pueblo de Egipto, serviréis a Dios sobre este monte.
13 Y dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo, El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros; si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre? ¿qué les responderé?
14 Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me ha enviado a vosotros.
15 Y dijo más Dios a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre, este es mi memorial por todos los siglos.
16 Ve, y junta los ancianos de Israel, y diles: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac, y de Jacob, me apareció, diciendo: De cierto os he visitado, y visto lo que se os hace en Egipto;
17 Y he dicho: Yo os sacaré de la aflicción de Egipto a la tierra del Cananeo, y del Hetheo, y del Amorrheo, y del Pherezeo, y del Heveo, y del Jebuseo, a una tierra que fluye leche y miel.
18 Y oirán tu voz; e irás tú, y los ancianos de Israel, al rey de Egipto, y le diréis: Jehová, el Dios de los Hebreos, nos ha encontrado; por tanto nosotros iremos ahora camino de tres días por el desierto, para que sacrifiquemos a Jehová nuestro Dios.
19 Mas yo sé que el rey de Egipto no os dejará ir sino por mano fuerte.
20 Empero yo extenderé mi mano, y heriré a Egipto con todas mis maravillas que haré en él, y entonces os dejará ir.
21 Y yo daré a este pueblo gracia en los ojos de los egipcios, para que cuando os partiereis, no salgáis vacíos:
22 Sino que demandará cada mujer a su vecina y a su huéspeda vasos de plata, vasos de oro, y vestidos: los cuales pondréis sobre vuestros hijos y vuestras hijas, y despojaréis a Egipto.
COMENTARIO BÍBLICO
3.7-10 Y dijo Jehová: Bien he visto la aflicción…
“Dios nota las aflicciones de Israel. Sus angustias; hasta las angustias secretas del pueblo de Dios le son conocidas. Su clamor: Dios oye los gritos de su pueblo afligido. La opresión que soportaban: los opresores más altos y grandes de su pueblo no están por encima de Él. Dios promete pronta liberación por métodos ajenos a los caminos comunes de la providencia. A quienes Dios, por su gracia, libra de un Egipto espiritual, los llevará a la Canaán celestial.”
3.11-15 Entonces Moisés respondió a Dios: …
“40 años antes, Moisés pensó que sabía quién era: era un príncipe de Egipto y un hebreo. Después de cuarenta años de perseguir ovejas en el desierto, Moisés no tenía la misma seguridad en sí mismo que alguna vez tuvo. La respuesta de Dios tiene la intención de desviar el enfoque de Moisés de sí mismo y hacia dónde debería estar: en Dios. Por lo tanto, Dios nunca respondió a la pregunta “¿Quién soy yo?” En lugar de eso, Él le recuerda a Moisés que “Yo estaré contigo”. Dos nombres por los cuales Dios será ahora conocido. Un nombre que denota que es en sí: YO SOY EL QUE SOY. Esto explica su nombre Jehová y significa: Que Él es auto existente: y tiene su ser de sí mismo. Que es eterno e inmutable y siempre el mismo, ayer, hoy y por los siglos. Que Él es incomprensible; no podemos, por medios humanos, desentrañar lo que es: este nombre detiene todas las indagatorias osadas y curiosas acerca de Dios. Que Él es fiel y veraz a todas sus promesas, inmutable en su Palabra como asimismo en su naturaleza; que Israel sepa esto, YO SOY me ha enviado a ustedes. Yo soy, y no hay nadie fuera de mí.”
3.16-22 Ve, y junta los ancianos de Israel, y diles: …
“El éxito de Moisés con los ancianos de Israel sería bueno. Dios, que, por su gracia, inclina el corazón y abre el oído, pudo decir de antemano: Ellos escucharán tu voz, pues Él les daría la disposición en este día de poder. En cuanto al Faraón aquí le dice a Moisés que las peticiones, las persuasiones y las quejas humildes no prevalecerían con él; ni siquiera una mano poderosa extendida en señales y prodigios. Pero los que no se inclinan ante el poder de su Palabra ciertamente serán quebrados por el poder de la mano de Dios. El pueblo de Faraón daría riquezas a Israel en su partida.”
TEXTO ÁUREO:
Éxodo 3.14
Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me ha enviado a vosotros.
LUCES DEL TEXTO ÁUREO
Ciertamente yo estaré contigo. Eso basta. Yo Soy el que Soy. Esto explica su nombre Jehová y significa: 1) Que Él es auto existente y obtiene su ser de sí mismo. 1) Que es eterno, inmutable, siempre el mismo, ayer, hoy y por los siglos. 3) Que Él es incomprensible; no podemos por medios humanos desentrañar lo que es; este nombre detiene todas las indagatorias curiosas acerca de Dios. 4) Que Él es fiel y verás a todas sus promesas, inmutable en su Palabra como asimismo en su naturaleza; que Israel sepa esto.
Yo Soy, me ha enviado a vosotros. Yo Soy, y no hay nadie fuera de mí. Todo lo demás tiene su ser de Dios y es totalmente de Él. El Señor Dios de nuestros padres me ha enviado. Moisés debe revivir en ellos la religión de sus padres que estaba casi perdida; y entonces ellos podrían tener la expectativa del cumplimiento rápido de las promesas hechas a sus padres.
PREPARACIÓN DE LA LECCIÓN
Punto Histórico
Tiempo:
Escrito entre 1445-1405 a.C. Acontecimientos 1491 a.C.
Lugar
Monte Sinaí (Arabia) Tierra de Madián
Diccionario Bíblico
Aflicción
La aflicción en la Biblia se entiende como un sentimiento de amargura, tristeza y pesar. Se trata de un estado temporal ya que Dios aparece como la solución para ese sentimiento. En la Biblia aparece este concepto en varias ocasiones. Se puede corresponder con las palabras hebreas tsarah o tsar ('aflicción', 'aprietos', 'angustia' o 'escasez'). La confianza y la esperanza en el mensaje divino y virtudes como la sencillez se presentan como formas de combatir la aflicción.
Verdad Central.
Después de varios siglos de esclavitud y después de 40 años desde que Moisés se exilió de Egipto, cuando supondríamos que tanto él como los Israelitas comenzaban a perder las esperanzas, llegó por fin el tiempo, el año de los redimidos. Tres cosas dice Dios de su pueblo: 1. He visto la aflicción de mi pueblo, 2. He oído su clamor, 3. Tengo conocidas sus angustias (v.7). Moisés le pide instrucciones para llevar a cabo su comisión y desea saber en qué nombre quiere Dios darse a conocer ahora (v.13). Desea que Dios le instruya para saber qué contestación va a dar a su pueblo. Él “Yo Soy” me ha enviado a vosotros. El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros (v.15). Dios quiere que este sea su nombre, para siempre; así ha sido y es y será su nombre, por el que sus adoradores le conocemos y lo distinguimos de todos los dioses falsos (1 R.18:36).
Doctrina de la Lección.
Dios llamó a Moisés para enviarlo a liberar a Israel de la opresión egipcia, dándole instrucciones precisas para realizar su tarea (Éx.3.7-10). El papel de Moisés en esta misión fue el de ser profeta a Israel y embajador a Faraón (Éx.7.10, 13). En este llamamiento, Dios reveló su nombre, el cual manifiesta su naturaleza eterna: “YO SOY EL QUE SOY" (Éx.3.14).
BOSQUEJO: “Dios Llama a Moisés”
Propósito:
Presentar a los educandos que Dios llamó a Moisés y le dio una comisión especial, de sacar a Israel de Egipto, para conducir a su pueblo escogido a la tierra de Canaán, tierra prometida que fluye leche y miel.
Enseñanza Toral:
Dios conoce el sufrimiento injusto de su pueblo, únicamente Él, tiene poder para tornar la aflicción en gozo. El Señor descendió para sacar a su pueblo, y conducirlo a la tierra de Canaán, tierra prometida, buena, espaciosa y que fluye leche y miel, esta expresión denota, la bendición de la libertad, descanso del yugo egipcio, la abundancia, la alegría, y bienestar social y espiritual. En una extraordinaria aparición, Dios llamó a Moisés y le encomendó esta gran tarea, prometiéndole su presencia poderosa y revelándole su nombre el cual describe su esencia como el Dios vivo, verdadero, único, y suficiente, es el mismo Dios que obró en la vida de sus padres, Abraham, Isaac y Jacob, y le aseveró que su visita y encuentro es para actuar en el éxodo de su pueblo, su salida sería de victoriosos conquistadores despojando a sus enemigos.
Introducción:
La necesidad de obreros en la viña del Señor es una realidad en todos los tiempos, Cristo enseñó a su iglesia a orar sin cesar por este motivo (Mt.9.36-38), el llamado de Dios tienes dos aspectos, interno y externo. Es obra del Espíritu Santo, en el interior del corazón del cristiano produciendo gran deseo, interés y amor por servir en su obra, y permitiéndole alguna experiencia ordinaria que confirma este llamado. ¿Ha oído el llamado de Dios?
I. En Respuesta al Clamor de su Pueblo, vv. 7-10
a) Dios descendió para librar a su pueblo de la opresión. Dios es omnisciente, nada escapa de su vista y conocimiento, estaba enterado perfectamente de la tribulación de su pueblo, Él es Padre Celestial y misericordioso, atento para dar respuesta a las oraciones de los que le buscan, fue propicio a sus escogidos que clamaban por liberación de las tareas forzadas de los capataces, quienes les exigían cumplir a toda costa, haciéndoles la vida muy difícil. Dios es omnipresente, su gloria llena cielos y tierra, pero descendió para librar a su pueblo, indica su proceder, visitación y determinación, así como Dios descendió para obstruir la torre de Babel (Gn.11.5, 7) y descendió para castigar los pecados de Sodoma y Gomorra, (Gn.18.2) descendió también para librar a los hebreos del poder opresor de los egipcios, utilizando a Moisés, su siervo.
b) Dios determina conducir a los hebreos a la tierra de Canaán. La tierra prometida a los patriarcas, se describe como buena, por su fertilidad, espaciosa en contraste con la reclusión de los israelitas en Egipto, que “fluye leche y miel” es una metáfora de la productividad, abundancia y riqueza de la tierra, (Dt.8.7-10) por lo cual sería un lugar de descanso, de nueva vida, por la alegría, dulzura y bienestar, que fluye de la bendición de Dios y para ocupar aquella tierra, las tribus cananeas serían echados por el colmo de su maldad en el tiempo establecido por el Señor (Gn.15.16, 18-21). El Espíritu Santo puede conducir al hombre de la servidumbre del pecado a la vida de libertad espiritual, a servir a Cristo en una vida nueva y llena de las virtudes santas que proveen verdadera felicidad (Ga.5.19-25).
c) Dios llama y envía a Moisés para el Éxodo de su pueblo. Transcurrido el tiempo, los israelitas perdían las esperanzas de la emancipación, finalmente llegó el tiempo de su redención. El clamor del pueblo llegó a la presencia de Dios, el cual conocía y miraba perfectamente y en todos sus detalles, la tiranía a que eran sometidos, observó sus quejas y lágrimas y en respuesta llamó a Moisés, “ven por tanto ahora” le envío como profeta a Israel, y como embajador ante Faraón, “enviarte he a Faraón para que saques a mi pueblo”. Para que usted se ocupe en la obra de Dios necesita primero estar ante su presencia, seguro de su conversión en Cristo, de su llamamiento, encomienda y unción para ser de bendición (2 Ti 2.21).
II. Le Revela su Nombre, vv. 11-15
a) Moisés se siente incapaz para la Misión. La respuesta de Moisés fue la siguiente; ¿Quién soy yo, para que vaya a faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel? Él está consiente que le falta suficiencia, capacidad y talento, para llevar a cabo tan grande labor, de presentarse ante Faraón y sacar a los hijos de Israel de Egipto, no confía en sus propias fuerzas y destrezas como lo hizo cuarenta años antes al ofrecerse como libertador y juez, sino consideró su indignidad y debilidad, sin embargo desde la perspectiva de Dios era el hombre más apto por su gracia y providencia, al darle erudición, sabiduría, experiencia, valor, fe, santidad, instruido en dos escuelas, habiendo crecido en el palacio de Faraón y desarrollado su adultez en el desierto de Madián, además de que la misma presencia poderosa de Dios sería con él en tan ardua tarea. La orden divina “Ve, porque yo seré contigo” le infundió ánimo, fortaleza y confianza, con la promesa de asegurarle el éxito, siendo la señal, de servir a Dios con todo el pueblo en el mismo monte donde le había aparecido.
b) Moisés desea saber el nombre del que lo envía. Se anticipó ante la incredulidad de Israel, si le preguntaban por el nombre del Dios de sus padres, debía darles una respuesta convincente, el nombre de Dios, revela su naturaleza y sus obras. Dios se dio a conocer a los patriarcas con el nombre “El-Shaddai”, Dios Omnipotente (Gn.17.1), El-Elyon, Dios altísimo (Gn.14.18), Elohim, que significa el fuerte y Todopoderoso, Creador y sustentador (Gn.1.1). Dios se manifestó a Moisés y a Israel como el “YO SOY EL QUE SOY” el que actúa con absoluta libertad e independencia, que no tiene ninguna comparación con las deidades egipcias, ni de otras naciones y al mismo tiempo, este nombre fortaleció la fe de Moisés y del pueblo hebreo. Nombre sempiterno en que sería recordado, reconocido, reverenciado y adorado por los siglos de los siglos.
c) “YO SOY EL QUE SOY” es el nombre de Dios. En la Teología Bíblica, se le conoce como la “Aseidad de Dios” es una cualidad del ser que existe por sí mismo, y posee en sí, el principio de su existencia, no depende de nadie, “Dios es”, Dios es único, autosuficiente, glorioso por sí mismo y nada le puede afectar (Ro.11,34,35). Es espíritu infinito, eterno e inmutable en su ser, es completo eternamente, satisfecho en sí mismo y no necesita del universo, ángeles o seres humanos, su gloria substancial es suficiente, no puede ser aumentada o disminuida, Él no tiene comparación con ninguna de sus criaturas (Is.40.22, 23). Es un ser real, inmaterial, invisible, sin composición o extensión, vive en un eterno presente, es Soberano, Trino y Uno. El convierte en nada a los poderosos (Is.40.26).
III. Para una Misión Especial, vv. 16-22
a) Reunió a los ancianos de Israel para darles la noticia. ¡Qué noticia más maravillosa! Dios los visitaba para librarlos. Moisés debía informar a los ancianos de Israel, representantes de la nación, cabezas de las familias y tribus, la manifestación del Dios de sus padres, la orden de sacar a Israel de Egipto y conducirlos a la tierra de Canaán. Dios miraba toda su opresión y los visitaba con palabra firme de sacarlos de la aflicción, conducirlos a una tierra de reposo, abundancia, alegría y libertad. Jehová aseguró a Moisés que sería escuchado por los ancianos y después junto con ellos, ir ante Faraón para notificarle la resolución como consecuencia de la aparición y encuentro con Dios, ir a un viaje de tres días por el desierto para hacerle sacrificio y rendirle adoración. Dios es digno de ser adorado y glorificado por todas sus criaturas, porque es Señor, Creador, Sustentador, Salvador, justo, santo, bueno y misericordioso (1 Cr.29.11, 12; Ap.4.11).
b) Con manifestación del poder de Dios por la dureza de Faraón. Dios advirtió a Moisés que no sería fácil sacar a su pueblo, conocía la dureza de corazón del rey de Egipto, pero ante su negativa, manifestaría su poder para herir a todo el pueblo egipcio, haciendo portentos admirables. La demanda a Faraón fue gradual, primero el permiso para salir y adorar Dios en el desierto (Ex.5.1, 2, 7, 16, 26), segundo, la completa partida de Israel de la tierra (Ex.6.11), fue un acto de misericordia para Faraón, que no se haya demandado la parte definitiva en la primera audiencia de Moisés y de los ancianos, aun así Faraón rechazó sarcásticamente la primera y más pequeña petición, y se mantuvo así hasta la décima plaga, por tanto fue obligado a hacerlo y en contra de su voluntad, pues después de la décima plaga determinó liberar a Israel y ya estando en camino, el rey se arrepintió y los persiguió para hacerlos volver (Ex.14.5).
c) El éxodo de Israel sería con grande bendición. Por la mano poderosa de Dios y en cumplimiento de sus promesas, los hebreos no saldrían vacíos (Gn.15.14), sino con abundantes riquezas, ropas, vasos y ornamentos de oro y plata, y llegado el momento, así lo hicieron (Ex.12.35, 36). Por intervención divina Israel obtuvo gracia ante los ojos de los egipcios, Dios dispuso en sus corazones un constreñimiento que no podían resistir a favor de los hebreos concediéndoles con buena voluntad lo que cada uno demandó y así los israelitas los despojaron. Es la retribución de la justicia divina, porque los egipcios, habían antes despojado a Israel por medio de la labor tributaria, tan injustamente impuesta. El autor de maravillas, obró de tal manera que en el éxodo de Israel no fue de fugitivos, sino de conquistadores, cargados del despojo de sus enemigos. El Señor da justa retribución a todo lo que hacemos por Él (Col. 3.24).
Conclusión
Dios llamó a Moisés en respuesta al clamor de su pueblo y aunque él se sintió incapaz e indigno, lo instruyó asegurándole éxito, le reveló su glorioso Nombre, lo envió con la noticia de liberación a los ancianos de Israel y a Faraón rey de Egipto, de sacar a su pueblo y conducirlo a tierra de promisión, aseverándoles que no sería fácil, pero con la manifestación de su gran poder, el éxodo de Israel sería con gran bendición.
CATECISMO MAYOR
Pregunta 142
¿Cuáles son los pecados prohibidos en el octavo mandamiento?
Los pecados prohibidos en el octavo mandamiento, además de la negligencia en los deberes requeridos,[1] son: el robo,[2] salteamiento,[3] ser plagiario o negrero,[4] así como el recibir una cosa robada;[5] comercio fraudulento,[6] pesas y medidas falsas,[7] quitar linderos,[8] la injusticia e infidelidad en los contratos entre hombre y hombre,[9] o en cosas depositadas;[10] la opresión,[11] extorsión,[12] usura,[13] cohechos,[14] litigios vejatorios,[15] la depredación y destrucción de los linderos;[16] acaparar los bienes para alzar el precio;[17] trabajos ilegales,[18] y todos los demás modos injustos y pecaminosos para tomar o quitar lo que pertenece a nuestro prójimo, o para enriquecernos;[19] la codicia;[20] aprecio y afecto desmedidos hacia los bienes mundanales;[21] cuidados distraídos y desconfiados para adquirir, guardar y usar de dichos bienes;[22] envidiar la prosperidad de otros;[23] asimismo prohíbe la ociosidad,[24] prodigalidad, juegos de azar, y todas las maneras por las cuales perjudicamos indebidamente nuestro estado externo,[25] así como privarnos del uso debido y las comodidades del estado en que Dios nos puso.[26]
[1] Pr. 23. 21; Stg. 2:15, 16; 1 Jn. 3.17; [2] Ef.4.28; [3] Sal. 62.10; [4] 1 Ti. 1.10; Éx.21. 16; [5] Pr. 29. 24; Sal. 50.18; [6] 1 Ts.4.6; [7] Pr. 11. 1; 20.10; [8] Dt. 19.14; Pr. 23.10; [9] Am. 8.5; Sal. 37.21; [10] Lc.16.10-12; [11] Ez. 22.29; Lv. 25.17; [12] Mt. 23. 25; Ez. 22.12; [13] Sal. 15. 5; [14] Job 15. 34; Is. 33.15; [15] Pr. 3. 29, 30; 1 Co. 6. 7 [16] Is. 5. 8; Mi. 2.2; [17] Pr. 11.26; [18] Hch. 19. 19, 24, 25; [19] Job 20.19; Stg.5.4; Pr. 21.6; [20] Lc.12. 15; Pr. 1.19; [21] 1 Jn.2. 15,16; 1 Ti. 6.5; Col. 3.2; Pr. 23.5; Sal. 62.10; [22] Mt. 6. 25, 31, 34; Ec.5.12; [23] Sal. 73.3; 37. 1, 7; Stg.5.9; [24] 2 Ts.3.11; Pr. 18.9; [25] Pr. 21.17; 23. 20, 21; 28.19; Sal. 73. 3; Stg.5.9; [26] Ec.6.2; 1 Ti. 5.8.
APLICACIÓN DE LA LECCION
ANÁLISIS SINTÉTICO | “Dios Llama a Moisés” Éxodo 3.7-22
1. Para liberar al pueblo de Israel de Egipto
2. Después de mirar la aflicción del pueblo y oír su clamor
3. Garantizando que Él sería con Moisés
4. Y le revela su Nombre
5. Para presentarse ante los ancianos de Israel y ante Faraón
Cuestionario
1. ¿Por qué no debemos desmayar en la oración?
2. ¿A quién escogió Dios para liberar al su Pueblo?
3. ¿Cuál es el nombre de Dios?
4. ¿Cuál es la noticia que Moisés llevaría a los ancianos del pueblo?
5. ¿Dejaría Faraón ir al pueblo?
Enseñanzas Prácticas
1. Aunque pasen muchos años y todo parezca que Dios se olvidó de nosotros y nos ha abandonado a nuestra suerte, ¡nunca será así! En el tiempo establecido por Él mirará nuestras aflicciones, escuchará nuestros clamores y nos librará de nuestras opresiones de acuerdo a su voluntad, así como lo hizo con el pueblo de Israel.
2. Nadie puede ir y cumplir una misión espiritual, si Dios no lo ha comisionado. Todo aquel que es enviado debe tener la convicción de que ha sido llamado por “Yo Soy el que Soy. Hermanos, Dios confirme nuestro llamamiento, para cumplir con mucho gozo nuestro ministerio en la Iglesia.
ILUSTRACIÓN. De pintor a misionero
Un joven artista pintor, cierto día, hizo un precioso cuadro en el que representaba a una mujer y a un niño perdidos en la noche, batallando con la tempestad. Cuando se hallaba dándole los últimos toques su inspiración se había cambiado en una profunda convicción, porque, siendo cristiano, sus pensamientos eran: “Yo estoy pintando unas personas aquí perdidas, para alcanzar yo la gloria terrenal... Mejor sería que fuese en pos de ellos para conducirlos al único Salvador a quien desconocen.” Dejando su estudio se ofreció como misionero para ir al África, pensando en el espantoso estado de los pobres hijos del continente atormentado por cien enemigos. Dios sigue llamando a hombres y mujeres para libertar en Cristo a las almas perdidas de la esclavitud del pecado, si usted oye su voz no se resista, diga como el profeta: “Heme aquí, envíame a mí”.

