Lección 34 Agosto 20 de 2023
- Admin
- 9 ago 2023
- 12 Min. de lectura
“La Aflicción de Israel en Egipto”
MATERIAL BÍBLICO
1. Lecturas Diarias
Domingo: Otro rey maltrató a nuestros padres. Hechos 7.18-22
Lunes: Israel es aborrecido. Salmo 105.23-25
Martes: Dios mira la aflicción de su pueblo. Éxodo 3.4-9
Miércoles: El miraba cuando estaban en angustia. Salmo 106.43-48
Jueves: Miraste su aflicción en Egipto. Nehemías 9.6-9
Viernes: Mira mi aflicción que padezco. Salmo 9.13-20
Sábado: Me gozaré y alegraré en tu misericordia. Salmo 31.1-7
2. Lectura Devocional:
San Mateo 2.16-18
PASAJE IMPRESO:
Éxodo 1.8-22
8 Levantóse entretanto un nuevo rey sobre Egipto, que no conocía a José; el cual dijo a su pueblo:
9 He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros:
10 Ahora, pues, seamos sabios para con él, porque no se multiplique, y acontezca que viniendo guerra, él también se junte con nuestros enemigos, y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra.
11 Entonces pusieron sobre él comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas; y edificaron a Faraón las ciudades de los bastimentos, Phithom y Raamses.
12 Empero cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían: así que estaban ellos fastidiados de los hijos de Israel.
13 Y los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza:
14 Y amargaron su vida con dura servidumbre, en hacer barro y ladrillo, y en toda labor del campo, y en todo su servicio, al cual los obligaban con rigorismo.
15 Y habló el rey de Egipto a las parteras de las Hebreas, una de las cuales se llamaba Siphra, y otra Phúa, y díjoles:
16 Cuando parteareis a las Hebreas, y mirareis los asientos, si fuere hijo, matadlo; y si fuere hija, entonces viva.
17 Mas las parteras temieron a Dios, y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que reservaban la vida a los niños.
18 Y el rey de Egipto hizo llamar a las parteras y díjoles: ¿Por qué habéis hecho esto, que habéis reservado la vida a los niños?
19 Y las parteras respondieron a Faraón: Porque las mujeres Hebreas no son como las Egipcias: porque son robustas, y paren antes que la partera venga a ellas.
20 Y Dios hizo bien a las parteras: y el pueblo se multiplicó, y se corroboraron en gran manera.
21 Y por haber las parteras temido a Dios, él les hizo casas.
22 Entonces Faraón mandó a todo su pueblo, diciendo: Echad en el río todo hijo que naciere, y a toda hija reservad la vida.
COMENTARIO BÍBLICO
1.8-12 Levantóse entretanto un nuevo rey sobre Egipto…
La tierra de Egipto se convirtió en casa de servidumbre para Israel. El lugar donde fuimos felices puede volverse, de pronto, en lugar de aflicción; el lugar del cual dijimos: Este es nuestro lugar de consuelo, puede ser la cruz más grande para nosotros. Dejaos de confiar en el hombre, y que no se diga de ningún lugar de este lado del cielo: “Este es mi reposo”. Todos conocían a José, lo amaban y fueron amables con sus hermanos por amor a él; aun los mejores y más útiles servicios que un hombre haga a los demás, pronto se olvidan después de su muerte. Nuestro gran interés debe ser servir a Dios y complacer a Aquel que no es injusto, como los hombres, para olvidar nuestra obra y trabajo de amor. La ofensa de Israel es que prospera. No hay cosa más odiosa para un hombre malo que la prosperidad del justo.
1.13, 14 Y los Egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza: …
“Los egipcios temían que los hijos de Israel se unieran a sus enemigos y los expulsaran de la tierra. La maldad es siempre cobarde e injusta; hace que el hombre tema donde nada hay que temer y que huya cuando nadie lo persigue. La sabiduría humana a menudo es necia y muy pecaminosa. El pueblo de Dios tenía capataces sobre ellos, no sólo para oprimirlos sino para afligirlos con sus cargas. No sólo los hacían servir para provecho del faraón sino para amargarles las vidas. Los israelitas aumentaron maravillosamente. El cristianismo se difunde más cuando es perseguido: la sangre de los mártires fue la semilla de la iglesia. Quienes aceptan consejo contra el Señor y su Israel sólo imaginan cosas vanas y acarrean mayor afrenta contra sí mismos.”
1.15-22 Y habló el rey de Egipto a las parteras de las Hebreas…
“Los egipcios trataron de destruir a Israel asesinando a sus hijos. La enemistad que hay en la simiente de la serpiente contra la Simiente de la mujer, hace que los hombres olviden toda compasión. Queda claro que los hebreos estaban ahora bajo una bendición poco común. Vemos que los servicios hechos para el Dios de Israel son frecuentemente recompensados con bondad. El faraón dio la orden de ahogar a todos los hijos varones de los hebreos. El enemigo que, por medio del faraón, trataba de destruir a la iglesia en su estado infantil, se ocupa en frustrar el surgimiento de reflexiones serias en el corazón del hombre. Que teman pecar los que escapen, y clamen socorro al Señor directa y fervientemente.”
TEXTO ÁUREO:
Éxodo 1.13
Y los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza:
LUCES DEL TEXTO ÁUREO
La tierra de Egipto se convirtió en casa de servidumbre para Israel. El lugar donde fuimos felices puede volverse de pronto un lugar de aflicción; el lugar del cual dijimos: este es nuestro lugar de consuelo, puede ser la cruz más grande para nosotros. Todos conocían a José, lo amaban y fueron amables con sus hermanos por amor a él; aún los mejores y más útiles servicios que un hombre haga a los demás, pronto se olvidan después de su muerte.
Nuestro gran interés debe ser, servir a Dios y complacer a Aquél que no es injusto, como los hombres, para olvidar nuestra obra y trabajo de amor. La ofensa de Israel, que prosperan. No hay cosa más odiosa para un hombre malo, que la prosperidad del justo. Los egipcios temían que los hijos de Israel se unieran a sus enemigos y los expulsaran de la tierra. La maldad es siempre cobarde e injusta; hace que el hombre tema donde nada hay que temer y que huya cuando nadie lo persigue. La sabiduría humana siempre es necia y muy pecaminosa. El pueblo de Dios tenía capataces sobre ellos, no solo para oprimirlos sino para obligarlos con sus cargas. No solo los hacían servir para oprimirlos por asecho del faraón, sino para amargarles la vida. Los israelitas aumentaron maravillosamente. El cristianismo se difunde más cuando es perseguido; la sangre de los mártires fue la semilla de la iglesia. Quienes aceptan consejos contra el Señor sólo imaginan cosas vanas y acarrean mayor afrenta contra sí mismos.
PREPARACIÓN DE LA LECCIÓN
Punto Histórico:
Escrito entre 1445-1405 a.C. Acontecimientos 1706 a.C.
Lugar:
De composición, en el desierto del Sinaí y las llanuras de Moab, Suceso: En Egipto
Diccionario Bíblico
Phithom y Raamses
Ciudades en el delta oriental del Nilo. Los israelitas, oprimidos, edificaron estas ciudades de depósito, para el faraón, que servían para guardar las provisiones para los ejércitos egipcios que cruzaban el desierto, a la vez que era fortaleza para proteger la frontera oriental de Egipto.
Verdad Central.
La deuda de gratitud que el país había contraído con Israel para el gobierno benéfico de José, había sido olvidada (v.8). Si trabajamos solo para los hombres, nuestras obras cuanto más morirán con nosotros, pero si trabajamos para Dios nos acompañarán (Ap.14.13). Se ideó un plan de exterminio (vs.15-22). Se les encargó a las parteras matar a los niños y dejar que las niñas vivieran, la piadosa desobediencia de las parteras, temieron a Dios y perseveraron la vida de los niños, cuando se les pidió cuentas por no cumplirlas ordenes de nuevo Faraón, dijeron que siempre llegaban tarde al parto, Dios premió la acción de las parteras, al prosperar a sus familias y bendecir a sus hijos, el Faraón viendo que esto había fracasado, mandó a que todo niño recién nacido fuesen echados a las aguas del río Nilo (v.22).
Doctrina de la Lección.
El pueblo de Dios se convirtió en una amenaza para el gobierno de Egipto (Éx.1.8-10), quien implementó una política de reducción de la población israelita (Éx.1.11-17). La estrategia consistía en agotarlos con trabajos forzados y llevar un control selectivo de la natalidad; sin embargo, nada prevaleció en contra de Israel (Éx.1.12, 17), como nada puede prevalecer en contra de la iglesia de Cristo (Mt.16.18).
BOSQUEJO: “La Aflicción de Israel en Egipto”
Propósito:
Que confiemos en Dios al enfrentar las adversidades, para no desesperarnos en las aflicciones de la vida.
Enseñanza Toral:
Dios en su providencia santa nos dará el auxilio que necesitamos y usará muchos medios para protegernos de la maldad e injusticias que algunos deseen hacernos haciendo mal uso de su poder.
Introducción:
Las promesas que Dios le hizo a Abraham, Isaac y Jacob se estaban cumpliendo a la perfección. Los israelitas se establecieron en la tierra de Egipto en la región más fértil, y se multiplicaron hasta convertirse en una gran nación, pero vino para ellos el tiempo de aflicción.
I. Por Considerarse una Amenaza, vv. 8-12
a) Al ser numeroso y fuerte. Unos sesenta años después que José murió, Egipto sufrió una revolución donde la dinastía de faraones que conoció a José fue derribada y un nuevo rey ocupó el trono. La dinastía de reyes del tiempo de José fue de reyes asiáticos conocidos como los hicsos, que miraban con simpatía a los asiáticos que venían a vivir a Egipto, sentían que apoyaban su reino. Este nuevo rey no conoció a José ni su buena obra en Egipto y vio con desagrado a los israelitas al notar su número y poder. Siempre habrá quienes sean antipáticos con nosotros porque no nos conocen.
b) De unirse a sus enemigos. Los israelitas se habían multiplicado en número con la bendición de Dios y eran muchos. Aunque vivían en paz y dedicados a su trabajo de ganaderos y agrícolas, el Faraón hizo creer a los suyos que podían unirse a los enemigos en alguna invasión contra ellos. Como Gosén estaba entre Egipto y Canaán, se encontraban en lugar estratégico para favorecer el ataque. Además, podían intentar irse de Egipto y les eran muy útiles por los trabajos que realizaban. Pero nadie podría impedir que salieran de Egipto llegado el momento determinado por Dios (Nm.23.19b).
c) Intentaron reprimirlos. Con el objetivo de evitar riesgos se tomaron medidas para mantenerlos en sujeción y empezó la opresión de los israelitas. Les impusieron pesados tributos aplicados por comisarios crueles e injustos que hicieron toda clase de abusos, como en la construcción de obras materiales pesadas, entre ellas las ciudades de depósitos o bastimentos, siendo estas Pitom y Ramesés. El resultado fue que entre más los oprimían, más se multiplicaban cada día. Dios los estaba preparando para sacarlos de allí; el sufrimiento era una bendición.
II. Una Opresión Severa, vv. 13-14
a) Con trabajos forzados. Los israelitas fueron convertidos en esclavos y así obligados a trabajar como animales en la fabricación de ladrillos y en toda obra de barro. En Egipto hay muchas ruinas arqueológicas de ladrillo; en todas partes se usó ladrillo crudo, cocido al sol. Se han descubierto ladrillos con el nombre de Thotmes III, supuesto rey de Egipto en el tiempo del Éxodo. También hay retratos en antiguos monumentos con grupos de hombres trabajando y otros cerca de ellos sentados con varas en sus manos, aludiendo a la esclavitud en Egipto. Pero Dios fortaleció a su pueblo en estas circunstancias.
b) En toda labor del campo. Las actividades agrícolas y ganaderas eran el trabajo al que los israelitas se dedicaban; en estos los oprimieron también y les impusieron cargas laborales. La mayor parte de alimentos de la población vienen del campo, el mismo rey come de allí, (Ecc.5.9). Así que los explotaron haciéndoles trabajar muchas horas y mal alimentados; les recogían la producción y los hacían vivir en paupérrimas condiciones. Los que antes eran dueños y administradores de su trabajo y su producción, ahora eran esclavos, trabajadores bajo el látigo. La esclavitud y la explotación del hombre son producto de la maldad.
c) Para detener su aumento y poder. El propósito de esta opresión tan severa se cree que era el odio hacia esta raza extranjera, utilizar su trabajo sin pagar el precio y detener el aumento asombroso de la población israelita, era tan grande que despertó el temor de Faraón. Según testimonios, las madres tenían tres y a veces cuatro hijos en un parto. Se dice que las hembras en Egipto tanto en personas como en animales sobrepasan a todas las demás en fecundidad. ¿Si a esto le agregamos el cumplimiento de la promesa de Dios a Abraham?
III. El Plan de Exterminio, vv. 15-22
a) Matando los varoncitos recién nacidos. Una vez que Faraón vio que su primer plan fracasó y los israelitas seguían multiplicándose, procedió a usar otro método, ordenando que asesinaran a todos los niños al nacer y dejaran vivas a las niñas. Este sanguinario plan tenía como propósito la rápida extinción del sexo masculino entre los israelitas, para dejar sin marido de su propia raza a las mujeres. Buscarían marido egipcio y habría una raza mixta pero egipcia. La discriminación produce crueldad y maltratos. Evitemos este mal en la iglesia. En esto vemos que Dios obró providencialmente en favor de su pueblo.
b) Frustrado por las parteras. Siphra y Phúa son las célebres parteras en jefe que dirigían a las demás, quienes recibieron órdenes de Faraón para matar a los varoncitos de las mujeres hebreas al dar a luz. Pero las comadronas y sus subordinadas no lo hicieron así porque Dios puso temor en ellas y su fe en el Señor hizo que desobedecieran el mandamiento del rey malvado, explicando que cuando llegaban a atender el parto ya los niños habían nacido. Seamos humanos y evitemos la crueldad entre nosotros porque es atentar contra la vida y el bienestar. Dios bendijo a las parteras por aquel acto de humanidad, y las guardo de represalias y les dio hijos numerosos y sanos.
c) Ahogando los niños en el río. Al no lograr sus intenciones perversas, finalmente el rey ordenó a todos los egipcios que mataran a todo niño hebreo que naciera ahogándolo en el rio y dejaran vivir a las niñas. El instinto feroz que distingue a este rey faraón se ve con claridad, porque al cumplir estas órdenes deberían lanzarlos al agua para que sirvieran de alimento a los cocodrilos y a los peces. Esto nos hace pensar que fue un atentado maligno contra la simiente santa de donde nacería nuestro Salvador (Gn.3.15; 12.3).
Conclusión:
El Señor guardó a su pueblo y promete estar con nosotros en la aflicción y darnos la victoria que ya obtuvo sobre ella.
CATECISMO MAYOR
Pregunta 138
¿Cuáles son los deberes exigidos en el séptimo mandamiento?
Los deberes exigidos en el séptimo mandamiento son, castidad en el cuerpo, en la mente y en los afectos,[1] palabras,[2] y maneras;[3] y la conservación de nuestra propia castidad y la de otros;[4] la vigilancia sobre los ojos y los demás sentidos;[5] la temperancia,[6] compañía castas,[7] manera modesta de vestirse;[8] el matrimonio para aquellos que no tienen el don de continencia;[9] el amor conyugal[10] y la cohabitación;[11] el trabajo diligente en nuestros oficios,[12] evitando la ocasión para la impureza y resistiendo las tentaciones de ella.[13]
[1] 1 Ts.4.4,5; Job 31.1; 1 Co. 7.34; [2] Ef.4.20; Col. 4.6; [3] 1 P. 3.2; [4] 1 Co. 7. 2, 35, 36; Tit. 2.4, 5; [5 ] Mt. 5.28; Job 31.1 [6] Pr. 23.31-33; Jer. 5.7; Hch. 24.24, 25; [7] Pr. 2.16-20; 1 Co. 5.9; [8] 1 Ti. 2, 9; [9] 1 Co. 7.2, 9; [10] Pr. 5.18, 19; [11] 1 P. 3.7; 1 Co. 7.5 [12] 1 Ti. 5. 13, 14; Pr.31.11, 27; [13] Pr. 5.8; Gn.39.8-10.
APLICACIÓN DE LA LECCION
ANÁLISIS SINTÉTICO | “La Aflicción de Israel en Egipto” Éxodo 1.8-22
1. Al levantarse un rey que no conoció a José
2. Fue un plan primeramente para disminuir sus fuerzas
3. Aumentó, cuando las primeras medidas no lograron su propósito.
4. El rey da la orden a las parteras de matar a los varoncitos del pueblo de Israel
5. Las parteras temieron a Dios y no mataron a los niños
Cuestionario
1. ¿Quién era este rey egipcio?
2. ¿Cuál fue la razón por la que el rey egipcio tomó medidas contra el pueblo de Dios?
3. ¿Cuáles fueron las primeras medidas para oprimir al pueblo?
4. ¿Qué orden dio el rey a las parteras y por qué?
5. ¿Qué hicieron las parteras?
Enseñanzas Prácticas
1. A lo largo de la historia se han levantado hombres poderosos en contra del pueblo de Dios, pero ninguno de ellos ha logrado su propósito de exterminarlo. La promesa del Señor Jesús a su Iglesia es: “Y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella” (Mateo 16.18). Así que nuestra esperanza debe ser firme sabiendo que en todo tiempo el Señor sabrá prosperarnos.
2. Cuando se tiene temor a Dios, siempre decidiremos obedecerle a Él, ante todo, aunque nuestra vida sea puesta en peligro por eso. Las parteras de la historia nos dan este ejemplo de temer al Señor antes que a los hombres.
ILUSTRACIÓN. Aflicciones que nos hacen mirar al cielo
Mientras visitaba a una vecina, una madre permitió que su hijito de seis años saliese a jugar a la calle. Después de un momento salió a ver lo que hacía el niño. Allí cerca se hallaba un pintor que trabajaba sobre elevados andamios, y aterrada observo la señora que su hijo se había subido hasta el último peldaño de la escalera. —¡Bájate, Enrique! —gritó desaforadamente, y su voz alarmó al niño, quien principió a mirar abajo, lleno de terror. El pintor, dándose cuenta de lo que acontecía, con voz reposada calmó a la madre, exclamando: —¡El pequeño está bien, yo me hago cargo de él! —Al niño le dijo—: Escúchame, amiguito, mira hacia arriba y sube hasta donde estoy. El niño levantó los ojos, se sonrió y llegó sano y salvo con el pintor, quien tomándolo en brazos descendió con él cuidadosamente y lo entregó a la madre atribulada. En medio de la aflicción de Israel en Egipto, sin duda que muchos miraban hacia el cielo clamando a Dios para que los librare de la terrible opresión. Él no permitió que su pueblo fuere exterminado y a su tiempo los libertó con gran poder.

